Aspectos fundamentales de la normalización

El objetivo fundamental de la normalización es elaborar normas que permitan controlar y obtener un mayor rendimiento de los materiales y de los métodos de producción, contribuyendo así a lograr un nivel de vida mejor.

Las normas, producto de esta actividad deben comprender tres aspectos fundamentales:

Simplificación

Un mismo producto puede hacerse de muchas maneras y, no obstante, ser apto para el uso que se le ha asignado. Siempre es posible suprimir parte de las formas que responden al capricho, la fantasía o a la falta de comunicación entre diseñador y usuario.

La selección de un tipo de producto y la supresión de los que se consideran menos adecuados reduce gastos, lo que se traduce en ganancia de tiempo y dinero; menos modelos significa evitar la repetición de estudios y diseños: mayor facilidad en los métodos de producción, menos equipo y herramienta, manejo de menor cantidad de materiales e inventarios reducidos.

El estudio de los modelos existentes y probables y la eliminación de los que no son indispensables corresponde a la simplificación. Ésta constituye un estudio serio y preciso que consiste en una ordenación racional y sistemática para eliminar todo lo que es fruto de la improvisación, capricho o ignorancia.

El tipo o tipos de productos seleccionados deben resistir la confrontación con el uso; un tipo normalizado que no resulte apto ni sea considerado como el mejor debe eliminarse inmediatamente.

Normalizar significa simplificar, y simplificar significa seleccionar materiales.

Unificación

Otro aspecto fundamental dentro de las normas es el conjunto de medidas necesarias para conseguir la intercambiabilidad y la interconexión de las piezas.

La unificación conduce a la identidad de formas y dimensiones en tomillos, tomacorrientes, conexiones, accesorios, tuercas, etcétera’ de ínter cambiabilidad e interconexión en sistemas, equipos, aparatos, etcétera, puede asegurarse únicamente con ciertas medidas sin que esto signifique la uniformidad de todo el órgano.

La unificación significa definir las tolerancias de fabricación; unificar es definir las características dimensionales.

La simplificación y la unificación se refieren de manera directa a las formas y dimensiones, aspectos muy importantes de los materiales, pero que por sí solas no conducen a una calidad integral, ya que no valdría la pena lograr formas y dimensiones o demandas si la resistencia de los materiales no sirve o es de uña calidad deficiente.

Especificación

El complemento en una norma corresponde a la especificación,  por objeto definir la calidad de los productos, es decir, establecer las exigencias significativas de calidad y sus métodos de comprobación, por tanto, especificar es definir la calidad por métodos reproducibles y comprobables.

Las especificaciones son la parte medular de las normas y deben llenar los requisitos que enseguida se enumeran.

Especificaciones

1. La especificación debe tener una relación directa con el uso que se le ha asignado al producto o servicio o bien con la fabricación o suministro.
2. Deben especificarse siempre las tolerancias; en más, en menos o en más/ menos.
3. Deben preferirse las especificaciones cuantitativas a las cualitativas.
4. Las especificaciones deben ser concretas, completas, inequívocas, explícitas, inteligibles y sistemáticas.
5. Deben omitirse requisitos irreales o contradictorios.
6. Cada especificación debe tener un método de comprobación.
7. Deben preferirse los métodos de comprobación a corto plazo, sobre los de larga duración, y los métodos no destructivos sobre los destructivos.

Como cualquier disciplina, la normalización cuenta con una metodología. Ésta se fundamenta en los tres principios generales ya mencionados y se puede resumir en los pasos enumerados a continuación:

1. Investigación bibliográfica e industrial.
2. Elaboración de un anteproyecto de norma basándose en los datos obtenidos.
3. Confrontación de este anteproyecto con la opinión de los sectores comprador, productor y de interés general, hasta llegar a un acuerdo.
4. Promulgación de la norma.
5. Confrontación con la. práctica.

Si tomamos en cuenta que la normalización es “el proceso de elaboración y aplicación de las normas” y que hemos cumplido con la elaboración, la aplicación corresponde al control de Calidad, cuya aplicación ayuda a la mejoría de las normas en un proceso de retroalimentación.

Fuente: Apuntes de Metrología de la UNIDEG