Un equipo de investigadores británicos cree que la promiscuidad puede ser leída en el rostro.
Según una investigación realizada por equipos de tres universidades británicas (Durham, Aberdeen y St. Andrews), con sólo mirar a la cara, un pretendiente puede averiguar si a la otra persona es proclive a tener una relación sexual esporádica o si, por el contrario, sólo está dispuesta a emparejarse tras un periodo más largo.
Generalmente los hombres prefieren a las mujeres que están abiertas a las relaciones sexuales a corto plazo, mientras que ellas se sienten más interesadas en los hombres que podrían dar lugar a una relación duradera.
Las mujeres más proclives a las relaciones esporádicas son las que se perciben como más atractivas, mientras que los varones promiscuos son reconocibles porque tienen unos rasgos faciales muy masculinos, como pueden ser una mandíbula cuadrada, la nariz grande o los ojos pequeños.
Los varones con estas características son percibidos por las féminas como menos fieles, y por tanto peores padres.
Fuente: 20minutos |