Este artícul* está dedicado a todas las personas que leyeron el libro LA UNICA DIETA por SONDRA RAY)
Cuando compré el libro de Sondra Ray tenía la certeza de que esa era la solución definitiva para mi sobrepeso. Cuando comencé a leerlo confié aun más en esta idea tan mía. Cuando lo terminé esperé para la realización de mi deseo. Cuando pasó el tiempo y no vi mi deseo concedido me puse a dudar respecto de esa solución tan controvertida que había adoptado para mi vida. Hubo muchos cambios: desde sesiones extensas de perdón y autoperdón hasta la pronunciación de mantrams que me hicieron sentir muy bien, en paz.... pero sin mi meta conseguida.
Como siempre, el ser humano posee una tendencia natural a culparse cuando algo no sale bien, me pregunté muchas veces: qué me faltó por hacer? Y en realidad no me faltaba nada, todo había sido elaborado de acuerdo a mi sistema de creencias y de conocimientos hasta ese instante, entonces simplemente descubrí que la sensación de no haberlo hecho todo era un paso hacia la siguiente puerta y que una vez abriéndola encontraría eso que yo creía que me faltaba. Pues luego de varias peticiones a mi niña interior comprendí que el libro habla de un paso muy importante para eliminar el sobrepeso: LA AUTOACEPTACION. Inicialmente esto parece algo ilógico y tal vez loco, pero es fundamental. Pregunto: ¿Yo lo estaba haciendo conmigo? NO. ¿Cómo lo sé? Sencillo: siempre esperaba algo, siempre me pesaba para evaluar resultados y no me daba cuenta del grado de ansiedad que esta práctica maneja, no me daba cuenta de que esperar implica no aceptar la condición actual y esta actitud lleva consigo temor, angustia, culpa, odio; sentimientos que convertirían todo lo que llevara a mi boca en grasa para mi abdomen. Esto es añadirle culpa a la culpa, ¿qué tal?
Es que definitivamente una cosa es pronunciar la frase: ME AMO TAL Y COMO SOY; y otra muy distinta es sentirla con todo tu ser. Cuando la pronuncias crees en esa posibilidad como algo probable, cuando escribes esa afirmación lo haces confiando en que sólo por escribirla será un hecho, cuando acaricias la idea de tu propia aceptación lo haces a nivel superficial, tangencialmente. Ahí radica la diferencia con sentirlo y expresarlo. No obstante, sentir y aceptar tu sobrepeso es una tarea compleja que implica estos aspectos básicos:
1. Confianza en el proceso de la vida, darle mérito a esa energía estancada, asumiéndola como la protección que el cuerpo necesita en ese instante.
2. Amándome tal y como soy, sin querer cambiarlo, en pocas palabras, olvidarme de que quiero bajar de peso.
3. Demostrarme ese amor por medio de mi niña interior y dándole el afecto que necesita con su apariencia actual (recuerda que la niña interior se ve como tu cuerpo físico), sin reproches ni temores, comprándole todo lo que necesite para verse bien, hermosa ropa, accesorios, todo lo que facilite el proceso y que le haga sentir que es aceptada por mi, suceda lo que suceda y tenga la apariencia que tenga.
Mi proceso iba en un orden inverso, algo como: "te acepto como eres pero adelgaza" o no seré feliz. Pues así no funciona. No estamos hablando de magia tal y como se percibe la magia; estamos hablando de dejar a un lado el temor al qué dirán, el temor al espejo y lo que nos revela, la importancia a la parte física que naturalmente conlleva al temor y este sentimiento genera más peso en la báscula, las comparaciones con nuestra vida pasada que tenía otras circunstancias y así mismo las comparaciones con las mujeres que aparecen en las revistas o en la televisión; ellas tienen un camino muy diferente y lo recorren a su modo. Si continúo este orden con la comprensión de la que soy capaz en este instante, tendré éxito en mi vida y aumentaré mi fe en mi misma, lo cual es la base principal del trabajo interior. No es una tarea sencilla para muchas mujeres (incluida yo por supuesto) pero si no actuamos ahora que podemos, entonces más adelante será mucho más difícil, porque habremos creado más y más capas de protección ante la ayuda que ahora tenemos ante nuestros ojos y ante todo lo que genera el no amarse. La pregunta que es el título de mi columna tiene que ver con el hecho de afrontar esa realidad; la posibilidad de que todo esto sea demasiado para ti y que por muchos factores no puedas incluirlo en tu mundo en este momento, la posibilidad de que en realidad tu miedo sea tan fuerte que te impida continuar.
Cada vez más personas estamos en este camino dirigido hacia la curación personal y eso me da gusto, ya que sanar el sobrepeso es sanar nuestros miedos, es un taller para aprender a traer a la realidad nuestros sueños, por eso mismo escribí sobre este tema, porque si hay alguien que se haya sentido tan confundida como yo lo estuve, sienta que tiene una base y sobre todo que hay con ella personas que luchamos por autodescubrirnos y por continuar aprobándonos bajo cualquier circunstancia. Un abrazo a todas(os) mis lectoras(es). Gracias por estar aquí.
Nota:
LOS HELADOS, LAS GALLETAS, EL PAN CON MANTEQUILLA SON MANJARES PARA EL PALADAR DE TU NIÑA INTERIOR, SI ESO TE PIDE, COMPLACELA, ES MENOS RIESGOSO PARA LAS DOS QUE SI SE LO PROHIBES
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