"Haz siempre lo que temas hacer." Ralph Waldo Emerson
PERFIL DEL TEMOR
Tuve la necesidad de escribir sobre el temor porque creo que es el sentimiento negativo más poderoso que tenemos los seres humanos. Decidí que mi enfoque no fuera el convencional, el que habla de ese miedo que podemos sentir fácilmente porque está a flor de piel y se hace presente en determinadas situaciones. Pensé que la mejor opción era y sigue siendo escribir sobre el temor que ignoramos que existe, el temor que confundimos con otro sentimiento, esa pequeña parte del yo que aparentemente no existe, pero que causa más daño que el miedo que podemos sentir. Un temor fácil de detectar es por ejemplo el hecho de estar en situaciones de riesgo, donde se compromete nuestra integridad física o emocional; cuando hay temor de realizar determinada actividad porque podría ponernos en evidencia o en ridícul* tal vez.
Esa clase de temor es fácilmente identificable. Pero yo hago énfasis en aquellos que se cubren muy bien de una capa de confianza, se disfrazan con otro sentimiento y muchas veces logran engañarnos. Por mis propias experiencias estoy segura de que el temor aparece para darnos una falsa sensación de seguridad, de protección; si en determinado momento hemos recibido un golpe emocional difícil de superar (muerte de un ser querido, divorcio, pérdida del empleo, etc.) el temor aparece como la solución que evitará futuras decepciones o futuras sensaciones de vacío. Se muy bien cuánto cuesta decirle a tu mente que ese temor es una trampa, que la realidad no encaja con las emociones que están ubicadas en tiempo pasado y que realmente podemos trabajar sin él.
Para hacerte comprender aun más mi enfoque a continuación te doy varios ejemplos de los clásicos disfraces del temor:
TEMOR AL AMOR VERDADERO
Aquí me dirijo especialmente a todas aquellas personas que sufren de soledad porque han fracasado en la búsqueda del amor...
El trasfondo de la soledad es la negativa interior de encontrar a la persona ideal. Tu puedes preguntarme: pero, ¿cómo es posible? si lo que más anhelo es estar enamorada!. Si; pero lamentablemente todo aquello que deseas y no tienes se encuentra firmemente estancado dentro de ti por causa del temor. Este sentimiento se manifiesta gracias a la duda, ya que en determinado momento surgen interrogantes como: ¿será que existe el amor? ¿habrá alguien para mi? ¿alguien podría quererme con todos mis defectos? ¿y si fracaso otra vez?. También se dan afirmaciones como: Todos(as) son iguales, no hay cual escoger; No tengo suerte para el amor; siempre me va mal; el amor no existe; la perfección no es de este mundo, etc. Y afirmaciones de orden religioso: Si Dios quiere; será lo que Dios diga; uno propone y Dios dispone; son cosas de Dios, etc.
¿Cuál es la misión de todos estos interrogantes y afirmaciones que salen de tu conciencia? pues simple... venderte la imagen falsa de protección; algo así como, si los tienes en cuenta no sucederá nada malo porque estarás prevenida. De modo que tu prevención, tu cuidado, desconfianza y duda no es más que temor a encontrar el verdadero amor. En el instante en que nace este miedo, también nacen y crecen las experiencias que avalan lo que afirmas repetidamente, así es como conocerás una y otra vez a personas que no llenan los requisitos para ser tu pareja ideal; eso es precisamente lo que atraes para continuar afirmando que el amor verdadero es una fantasía.
Perpetúas una creencia con el único fin de no salir lastimado(a). El primer paso para sanar el corazón es reconocer tu temor de amar y ser amado(a) cuando hagas esto te será más sencillo definirlo para que inicies tu vida desde cero. Después procede a iniciar métodos para transformar las ideas falsas de tu conciencia, ya sea por medio de visualizaciones, respiración, meditación, afirmaciones escritas o grabadas con tu voz, etc. Comprenderás que el proceso ha tenido éxito con el cambio de tus pensamientos, con tu actitud hacia ti mismo(a) y posteriormente con las actitudes de los demás hacia ti; en el momento en que empiezan a fluir las posibles relaciones ideales en tu vida, puedes sentirte seguro(a) de que estás listo, esas son las señales que te da el Universo de que ya obtendrás lo que tanto has deseado.
Posiblemente te preguntes: y ¿porqué siempre hay en mi vida gente que me maltrata o gente que simplemente un día se va sin avisarme o que no desean entablar relaciones duraderas y estables conmigo? La respuesta está dentro de ti. Es evidente que atraes un tipo determinado de persona y eso obedece a tus propios patrones internos de comportamiento; para esto es importante que regreses a tu niñez, a tu vida en el hogar donde creciste, porque ahí puede estar la causa, por eso es importante que hagas un autoanálisis que te ayudará a encontrar los puntos claves en los cuales trabajar. Los métodos que cité en el párrafo anterior van a ayudarte, cualquiera de ellos que uses porque trabajan esencialmente con tu conciencia, que es en donde residen todos tus miedos y sobre todo donde ellos pueden ponerse su máscara y engañarte.
TEMOR A LA FELICIDAD
¿Existe temor a la felicidad? ¿Es real? Por supuesto que es real, yo pienso que hasta normal. Tememos ser felices porque creemos que más allá debe estar esperándonos algo catastrófico. Si no tuviéramos temor a ser felices entonces y lo seríamos verdad? La felicidad no es una meta, ser feliz es vivir el presente, apartando de nuestra mente este preciso momento y entrando en el que viene; este proceso mental es aparentemente sencillo, no obstante la realidad es que se necesita estar centrado y dispuesto a cambiar el rumbo actual de la propia vida. Este temor como cualquier otro está íntimamente relacionado con la incertidumbre de lo que ocurrirá tras nuestra muerte y hasta este instante la sola idea de pensar en algo que creemos seguro como el momento de partir, nos hace sentir mal. Pero queremos ser inmortales? tampoco. A un nivel muy profundo deseamos estar como estamos hasta este instante porque de uno u otro modo lo podemos manejar!
El temor y el miedo son algo similar en algún punto se relacionan entre sí y nos hacen pasar momentos difíciles, la solución como para todas las cosas parte desde nuestro interior, desde nuestras capas más profundas del pensamiento donde no sabemos en qué instante se formaron estos sentimientos dañinos para nuestro ser. Las afirmaciones positivas que desvirtúan o le quitan fuerza a las creencias nocivas que llevamos dentro son parte de la solución, su repetición contribuirá a hacer más manejable nuestro mundo y más flexible nuestro entorno.
Escrito por Vivi Cervera. |