Overclock es un anglicismo de uso habitual en informática. Literalmente significa forzar al reloj, es decir, forzar la frecuencia de reloj de la CPU. La práctica conocida como overclocking pretende alcanzar una mayor velocidad de reloj para un componente electrónico (por encima de las especificaciones del fabricante). La idea es conseguir un rendimiento más alto gratuitamente, o superar las cotas actuales de rendimiento, aunque esto pueda suponer una pérdida de estabilidad.
Este aumento de velocidad produce un mayor gasto energético, y por tanto, una mayor producción de calor residual en el componente electrónico. El calor puede producir fallos en el funcionamiento del componenente, y se debe combatir con diversos sistemas de refrigeración (por aire con ventiladores, por agua con una bomba Peltier, ...).
Esta práctica está muy extendida entre los usuarios de informática más exigentes, que tratan de apurar al máximo el rendimiento de sus máquinas. Los consumidores menos atrevidos suelen comprar componentes informáticos de bajo coste, forzándolos posteriormente y alcanzando así el rendimiento esperado por los componentes de gama más alta. Por otro lado, los consumidores más fanáticos pueden llegar a adquirir componentes de última hornada para forzar su funcionamiento, y conseguir así pruebas de rendimiento inalcanzables para cualquier equipo de consumo. |