Cuando una persona se beneficia de la posición de su cónyuge, los recursos que acompañan a la función, redes de poderosos contactos, información privilegiada, pago de favores, etc. simplemente estamos ante una monumental violación al estado de derecho y ventaja con respecto a los demás ciudadanos.
Lo medular del asunto estriba en que las legislaciones vigentes al respecto en todos los países, ó no existen ó dejan muchos huecos que permiten en casi todos los casos excesos, privilegios, corrupción y perversidades.
Y el tema parece que va creciendo como la espuma revisemos:
1.- Ana Botella de España, hoy alta funcionaria del gobierno madrileño y con la mira puesta las elecciones para sustituir a su marido con el que ahora es su jefe en el gobierno de Madrid.
2.- Marta Sahagún en México, causando escándalos y revuelos con su fundación Vamos México con la mira puesta en ocupar el puesto de su esposo.
3.-Cristina Fernández de Argentina, con experiencia en cargos de elección popular ya dejó en claro que ella va tener "una participación muy activa" en le gobierno de su esposo.
4.- Eliane Karp de Perú quien se desempeña con un activismo inusitado que ha provocado opiniones muy encontradas y de alto revuelo.
5.- La segunda esposa de Lula de Brasil parece que también tomará un papel muy protagónico en el gobierno de su esposo.
En fin los ejemplos cunden y no tardará mucho para enterarnos de mas casos , hay que dejar muy en claro que no se trata de un problema de género ó de limitar libertades, ni mucho menos dejar de trabajar en los programas sociales, es un asunto de transparencia, rendición de cuentas, predicar con el ejemplo y de apego al famoso "estado de derecho". |