La Pareja no es lo que esta en crisis hoy día, es más bien el matrimonio. La evolución social, laboral, intelectual y cultural de la mujer en Europa, hace que las bases sobre las que se establecían hace unas década las relaciones de Pareja de cara a la formación de una familia, han cambiado, y es papel tanto del hombre como de la mujer el establecer por tanto otras bases bien diferentes a las que se establecía anteriormente. No sólo el papel de la mujer ha cambiado, sino que también han cambiado los sistemas de valores hacia el respeto más integral de la persona, bien sea hombre o mujer, y es también gracias a los medios de comunicación que posibilitan la denuncia a la transgresión de los mismos, tanto en radio, como en televisión, como en medios de prensa y también, y por supuesto en internet.
La comunicación y el conocimiento del otro, antes de establecer relaciones de cara a una vida ,es fundamental tal y como siempre lo ha sido, pero hoy día aún más, puesto que la igualdad en derechos y obligaciones que se establece como base hoy día en el seno de la Pareja, hará que nada esté preestablecido sino más bien en el respeto al otro en todas las dimensiones de la persona. El respeto al otro es consecuencia del conocimiento del otro, no sólo del conocimiento que se estableció cuando se conocieron, sino en la evolución de la persona y de su personalidad a lo largo del tiempo. Establecemos como base que las personas evolucionan y no son las mismas a lo largo del paso del tiempo.
Esto requiere una puntualización y un "reconocimiento" contínuo del otro, basado en el diálogo, en donde la escucha ha de ser un continuo permanente, que debe partir del interés por el otro, no solo basado en el amor pasional o romántico, sino en el interés por la persona a la que nos hemos unido por amor. Lo que se establece en el amor romántico o enamoramiento de los primeros momentos, no sirven como base para el conocimiento del otro, ya que se trata de sentimientos que anulan la voluntad e incluso la objetividad para la escucha y el conocimiento más en profundidad del otro. Son momentos de romanticismo, en los que se está en un estado alterado de consciencia muy "arrebatador", que hace que uno no piense más que en lo maravilloso del otro ser, y en los maravillosos momentos que pasan juntos, pero en el que no se conoce a la persona en su realidad holística, en su totalidad. Es por eso que pongo en guardia a los enamorados, que no ven en el otro más que portadores de felicidad extrema. Son los momentos en que se dice "soy tuya" o "soy tuyo" sin caer en cuenta de la gran equivocación que ésto supone para cuando éste estado termine. El romanticismo es perecedero, como bien sabemos todos los que lo hemos vivido, y se produce fundamentalmente en la adolescencia, cuando la ignorancia sobre las dificultades que presenta la convivencia, hace que no pensemos en que pueda haber inconvenientes. Son momentos en que las hormonas comienzan a hacer estragos en nuestro cuerpo y en nuestras emociones, pero en los que la experiencia es prácticamente nula y por tanto nos podemos llevar fuertes decepciones que nos pueden hacer sentir los más profundos sufrimientos. Son aprendizajes.
Partimos de la base de que en una relación de pareja hay tres vidas: la vida de uno, la vida del otro y la vida que tienen en común. Y las vidas particulares de cada uno han de ser negociadas, aceptadas y respetadas por el otro. Es el tema de la confianza y entramos en el tema del respeto al territorio particular de cada uno. La territorialidad es importante a tener en cuenta y facilitara una mejor convivencia, además de evitar incomodidades que puedan desembocar en considerar al otro como un "intruso" en nuestra vida en vez de un compañero solidario o un aliado. Tiene que ver con el respeto al otro del que hablábamos antes, pero tiene sus matices de los que hablaremos en el artícul* sobre territorialidad.
Si aprendemos a vivir las decepciones y los sufrimientos relacionados con el amor de Pareja, como Maestros que nos dicen cómo es mejor llevar las cosas relacionadas con el corazón, y hacia dónde NO dirigirse, podemos considerar que la aventura de la vida tiene el aliciente de enseñarnos a vivir cada vez con más plenitud nuestro mundo relacionado con las Cosas de Dos.
Este es, sin duda, uno de los temas duros de la vida. A su alrededor se han creado catedrales de malentendidos y no pocas enfermedades asociadas a la necedad de continuar siendo víctimas de quienes nos han herido.
Perdonar es la experiencia de paz y comprensión que se siente en el
presente. Se perdona al confrontar las reglas rígidas que uno(a) ha trazado para el comportamiento de los demás, y al enfocar la atención en las cosas buenas de la vida, no en las malas.
Perdonar no significa olvidar o negar las cosas dolorosas ocurridas.
Perdonar es la poderosa afirmación de que las cosas malas no arruinarán
nuestro presente, aun cuando hayan arruinado nuestro pasado.
Hay tres componentes principales que motivan la creación de largos y
dolorosos resentimientos:
* Tomar la ofensa exageradamente personal
* Culpar al ofensor por nuestros sentimientos
* Crear una historia de rencor
Piense en alguna herida personal para así darse una idea de cómo lo aflige
ahora. Cierre los ojos y piense en aquel doloroso suceso por un momento.
Cuando recuerde claramente lo ocurrido, piense o escriba brevemente un
resumen sobre aquella experiencia. Cuente la historia de lo que pasó, en el
papel o en la cabeza
Ahora analice lo que pasa cuando piensa en ello hoy. Por ejemplo, ¿cuál es su pensamiento más recurrente al recordar el suceso? Luego tenga en cuenta
cómo se siente y fíjese cómo reacciona su cuerpo al revivir el dolor.
Una vez consideradas sus respuestas, por favor responda a las siguientes
preguntas:
1. ¿Piensa usted en esa dolorosa situación más de lo que piensa en las cosas
buenas de la vida?
2. ¿Al pensar en ello siente incomodidad física o alteración emocional?
3. Cuando hace memoria sobre el particular, ¿lo hace con los mismos
pensamientos?
4. ¿Repite la historia una y mil veces en la cabeza?
Debe quedar claro que los rencores no son señal de enfermedad mental.
Sentirse herido(a) tampoco es indicio de estupidez, debilidad o falta de
autoestima. Sencillamente significa que no se está preparado(a) para
afrontar las cosas de otra manera. Sentirse herido(a) en la vida es normal
pero difícil, y casi todos creamos rencores en algún momento. Sin embargo,
que sean comunes no significa que sean saludables.
Por más preparación que se tenga para perdonar, hay momentos en que es útil
-hasta necesario- sentirse molesto(a). Puede ser que algún límite personal
haya sido violado; podemos hallarnos en peligro o haber sido maltratados.
Aun así, las situaciones que exigen reaccionar con molestia son muy pocas.
Reaccionar movidos(as) por el dolor sólo ayuda cuando ello soluciona el
problema.
Ceder el poder
El error más grande que se comete bajo el efecto de las sustancias
estresantes es culpar de nuestra molestia a la persona que nos lastimó. Al
culpar a otros por nuestros sentimientos, les cedemos el poder de controlar
nuestras emociones. Seguramente tal poder será mal usado y seguiremos
heridos(as). Es alarmantemente alta la cantidad de personas que le ceden
poder a aquellos que nos los quieren.
Sentirnos mal cada vez que pensamos en la persona que nos lastima se vuelve costumbre y nos hace sentir víctimas de alguien más poderoso.
Responsabilizar a las personas por sus acciones no es lo mismo que culparlas por nuestros sentimientos.
Nota, El perdonar ,tal vez sea la acción más difícil, pero sin la menor duda puedo decir, que es tal vez la mejor, la más sana.No existe nada más improductivo que el vivir resentidos .
No implica elolvido, la amnesia total, para nada, significa comenzar a reconocer al otro con sus falencias y aceptación de la realidad, sólo entonces caminar conscientes de quién es el que nos rodea y actuar en consecuencia, tal vez sea tomando distancia o no, pero con los ojos bien abiertos
El resentimiento hace el camino muy pesado .Y no vale la pena. La vida debe ser otra cosa.
Se puede perdonar a otros y también hay que aprender a perdonarse .
¿PODEMOS ENAMORARNOS DE DOS PERSONAS A LA VEZ?
Por: Walter Riso
Aunque el sentido común nos diga que no es posible, la psicología lo considere técnicamente imposible y la moral y las buenas costumbres lo sancionen, el fenómeno de bifurcación amorosa sigue haciendo de las suyas. Parecería que dadas ciertas condiciones (aún no determinadas por la ciencia oficial y rigurosa), nuestro cerebro puede manejar dos canales simultáneos de intercambio pasional/afectivo y multiplicar por dos la energía amorosa.
Algunas personas, no sabemos si bien dotadas o víctimas de una desconocida mutación genética, son capaces de estar doblemente "tragadas". Dos volcanes en erupción, acompasados al ritmo frenético de un corazón al borde del infarto y un cerebro llevado al límite.
Y contra todos los pronósticos, no se mueren ni se enferman. Estos extraños seres no se cansan ni descansan, no decaen ni desisten. A pesar de los inconvenientes, se mantienen de pie, debatiéndose entre dos polaridades simétricas y perfectamente equilibradas. Dos amores con igual intensidad, dos tragas sin atragantarse (no conozco el primer caso de tres "tragas").
Lo interesante es que las vivencias afectivas, cognitivas y comportamentales de quien padece esta doble afectividad se superponen y confunden. En esencia, los dos amores producen los mismos efectos, como si el cuerpo no pudiera considerar por separado los polos del conflicto. La misma taticardia y la misma emoción localizada en la boca del estómago. No interesa si son mariposas o murciélagos, la consecuencia es la misma: una doble angustia corta la respiración y pone a temblar el sistema hormonal.
"Sueño con los dos, disfruto con los dos, extraño a los dos, no concibo mi vida sin ellos", me decía una mujer desesperada e incapaz de resolver su ecuación afectiva, donde "x" y "y" estaban a la par, irremediablemente igualados. Y a esta mujer le importaba un rábano el principio teórico que argumentan los puristas. "si se ama a dos, el amor no es verdadero". Lo que ella quería era inclinar la balanza para escapar del atolladero, salir corriendo de la trampa que le había tendido el corazón, para la cual nadie la bahía preparado.
Todos estamos de acuerdo, al menos en términos prácticos, en que lo ideal sería no abrir sucursales afectivas. Y no me refiero a la infidelidad, que es el tema aparte, sino a que la emoción se encause por un solo canal. Sin embargo, nada hay más subversivo que el amor, nada más impredecible y sorprendente.
Cuando en las conferencias le pregunto a los asistentes si es posible que nos enamoremos de dos personas a la vez, casi la mitad del auditorio responde con un sí contundente y sin reparos. El sí categórico que otorga el haber vivido en carne propia la locura de dos amores coexistentes y no haber muerto en el intento. Independiente de las razones que podamos argumentar, para estas personas la experiencia es tan real como la vida misma.
A veces, el doble amor dura poco, pero solo se trata de química concentrada transitoria, ebullición desordenada y vibrante. Pero en ocasiones, la bioquímica es transcendida y el amor se asienta descaradamente durante años. Nos atraviesa como una espada de dos filos y allí permanece como el mayor de los enigmas. Conozco señoras y señores de edad que confiesan haber tenido otro amor, platónico, inconcluso, inconfesable, durante más de veinte años.
Esto de querer por partida doble me recuerda el "escepticismo que mantenemos frente a las brujas, cuando decimos que no creemos en ellas pero que sí las hay. Yo no he podido ver brujas montadas en escobas, pero he visto volar el amor en todas las direcciones posibles. Lo he visto estrellarse, morir en un instante. También lo he visto echar raíces en los lugares más inhóspitos y dar los frutos más maravillosos que podamos concebir. En el amor todo es posible.
Nota.hummm tengo mis dudas de que en estos casos esos sentimientos sean d e amor.....
Pasan pájaros y aviones,
y por el suelo los camiones
Pasa el tiempo, las estaciones
pasan golondrinas y veranos.
Pásate por casa,
te estoy esperando, te estoy esperando.
Pásate por casa,
te estoy esperando, te estoy esperando.
Estoy esperando visita,
tan impaciente y angustiada.
Si no pasas por el cerro, yo casi me muero, casi muero.
Estoy implorando socorro, o casi me muero, casi muero.
Vida sin gracia si no pasas por el cerro.
Ya estoy pidiendo que pases un momento,
que pases por acá.
Lo estoy pasando mal entre mis sábanas.
Pásate ahora, pásate por fin
un momento para quedarnos a solas.
Letra sencilla pero efectiva y pegadiza cuando lo cantan unos genios de la música como son los brasileños, en este caso los Tribalistas (Marisa Monte, Margareth Menezes, Carlinhos Brown y Arnaldo Antunes).
Vaya Vox, entre Cuba y Brasil, te nos estás "tropicalizando"
Mira, sé que hay asturianos y descendientes por todos lados, es mucho el aporte que hacen a las sociedades donde se encuentren, pero no sabía que la música de Guantanamera fuese de un astur, eso sí me sorprendio.
Y es bella la música tanto como su poema, de mi entrañable JMartí.
Rocío jurado, una reina, que se puede decir de esa mujer, que no se haya dicho.Pasional.
Besos
"Y algunas veces suelo recostar mi cabeza
en el hombro de la luna y le hablo..."
Mira, sé que hay asturianos y descendientes por todos lados, es mucho el aporte que hacen a las sociedades donde se encuentren, pero no sabía que la música de Guantanamera fuese de un astur, eso sí me sorprendio.
Marilanin, ya no te soprendas de nada sobre la presencia de los asturianos en los lugares y ámbitos más insospechados. Recuerda la cantante Chabuca Granda que los peruanos consideran como patrimonio nacional. Recuerda el vídeo en el que ella misma decía que era de origen asturiano y que la atracción que ejercía sobre ella la tierra de sus antepasados era tan grande que cada vez que venía a Asturias y a España en general, su mayor temor era no regresar a Perú.
Vox, lo que sucede es que los amigos peruanos son muy nacionalistas y no les gusta compartir a Chabuca Son celosos .pasando de las bromas, lo que sentía Chabuca , creo que en el fondo es un miedo natural , al fin de cuentas, es Asturias parte de la historia personal.Así nos sucede a todos los descendientes.Hemos sido criados y educados también con esa otra cultura , con esa otra lengua se nos canto para dormirnos....Creo si mal no recuerdo" duerme ya mi niña, que sino viene el cuco a buscar a los niños que duermen poco".....y antes que me digas algo, aquí le decimos "cuco" .
Asturias tiene muchos paisajes, sobre todo la zona montañosa que son muy parecidas a la Patagonia, en mi caso no sé que sucedería....Mirá que hasta hace un par de años atrás me he viajado todo mi país, no sólo de vacaciones, viviendo por tiempos largos, sin embargo he regresado a BsAs, por el trabajo y la educación del Baby sobre todo, pero siempre con esa sensación de estar buscando" ese lugar" .en fin así es la vida....
Escuchá este video, con dos actores monstruos , creo que lo mejor de Argentina, Norma Aleandro y Alfredo Alcón ( él tiene aún ,una voz impresionante ) Con Los Nocheros ( cantores del norte Argentino) y este precioso poema de un poeta maravilloso , realmente como pocos, José A.Buesa
POEMA DE LA DESPEDIDA
Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste... No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.
Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho... no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.
Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.
Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.
"Nos complementamos de tal forma
que no podríamos vivir uno sin el otro",
“No puede vivir sin mí”,
“con lo que he hecho por ti”,
“te he dado mi vida y mira cómo me pagas”,
“sin ti no soy nada...”.
Frases como estas, habituales en muchas parejas, revelan distintos grados y formas de dependencia emocional.
La llegada de una relación de amor es una auténtica bendición que el Universo nos envía para sanar, gozar y crecer, un acontecimiento no controlable por la razón o la voluntad, un milagro que sucede misteriosamente y nos regala la vida. Pero suele verse envenenada por el miedo a ser abandonados y sufrir.
"La realidad social, con la actual ola de separaciones y divorcios, así como las constantes disfunciones familiares, parecen invitar a revisar el actual modelo de pareja”, señala el psicoterapeuta José María Doria, que imparte distintos cursos de educación de las emociones, en Europa y América.
Uno de los problemas más agudos en el desarrollo de las parejas y las familias, en la cual se suelen repetir patrones y guiones que parecen escritos con anterioridad, o responden al modelo oficial de relación sentimental, es el de las dependencias emocionales.
Según Doria, para entender este problema hay que explicar los cinco niveles de desarrollo en el heterogéneo mundo de las relaciones emocionales, el primero de los cuales es el de la dependencia pura, la del enamorado que no es correspondido.
Es el amor del adolescente que se apasiona y fascina, al proyectar en su objeto amoroso toda clase de fantasías y bonanzas, y también el que hay en una relación platónica o entre parejas desequilibradas. Esta relación unilateral, en la cual uno depende de otro que permanece indiferente, es fuente de sumisión y dolor.
Amar sin depender
Al decir “no puedo vivir sin ti“, estas personas están verbalizando que no pueden ser felices sin la concurrencia de otra persona, lo cual no parece muy satisfactorio, señala el experto.
Se puede amar mucho a alguien y sentir que es el más maravilloso que se ha conocido, o que tendría un profundo desagarro y dolor con su pérdida, pero creer que es la única del mundo equivale a decir que estamos perdidos si ese ser se va, nos abandona, o incluso se muere.
El segundo nivel en las relaciones es el de co-dependencia, o de dos dependientes juntos: una relación en la que los controles, celos, reproches y enganches de atracción y rechazo, suponen la tónica de las ataduras y apegos, explica Doria.
Este nivel que recuerda el aforismo de “dos palomas atadas por una pata, suman cuatro alas, pero no pueden volar”, se desenvuelve entre vaivenes de goce y sufrimiento, el éxtasis y la tortura, la atracción fatal y un detestable rechazo, y genera manipulación y dolor en ambos miembros de la relación.
Las parejas co-dependientes se basan en el complemento, lo que, en el fondo, refleja la carencia de una parte de la personalidad, y se refleja en el mito de la media naranja, en el que uno necesita al otro, dando lugar al “te quiero porque te necesito”, en vez del más saludable “te elijo y te abrazo porque te amo”.
Desde la perspectiva dependiente de la necesidad, los roles llegan al extremo de que lo que le falta a uno, en vez de trabajarlo y desarrollarlo, opta por aceptar su mutilación y dejar que sea el otro, quien lo aporte, y viceversa, señala este asesor emocional.
Es el tipo de unión que viven la mayoría de los padres de nuestros contemporáneos, pero entre las nuevas generaciones de jóvenes, en las que la mujer no quiere vivir sumisa, hay un gran esfuerzo por encontrar un modelo más independiente, que trascienda ese patrón tradicional heredado.
Hacia la autonomía
El tercer nivel de relación corresponde a la independencia. Se refiere a un desarrollo basado en una sensata autonomía emocional, en un vivir sin apegos excluyentes y con capacidad de renovarse y autogestionar los niveles de afectividad e intimidad.
Son personas que no tienen que negarse a sí mismas para satisfacer las expectativas ajenas, que se saben completas y referenciadas en sí mismas, que han aprendido a buscar lo que requieren para su equilibrio y a encontrarlo.
Para José María Doria, la independencia se fundamenta en el trabajo interior de haber desarrollado e integrado las cualidades que nos faltaban para expresar nuestra madurez emocional.
En sus relaciones, las personas independientes han superado la manipulación soterrada que suele conllevar la co-dependencia, en la cual se siente un inconfesable miedo al abandono y a soltarse.
Esta manipulación consiste en las típicas “hipotecas emocionales” que se basan en una manera de decir y hacer para conseguir otros fines subterráneos que los que aparentemente se verbalizan, en la habilidad de hacer que los demás hagan lo que ellos quieren, mediante actitudes como dar pena o hacer gracias.
Los manipuladores son personas que a menudo se sienten injustamente tratadas, ofendidas o decepcionadas y dicen cosas como “no esperaba ese comportamiento de un amigo” ó “yo creía en ti y me has dejado helado”, las cuales expresan expectativas frustradas respecto de los comportamientos ajenos.
Pero nadie es estrictamente responsable de los sentimientos ajenos, ya sean negativos o positivos: decir “me estás amargando la vida” o bien “me haces tan feliz”, supone no asumir la propia autonomía emocional y transferir la responsabilidad a otros.
“Si alguien le dice sufrir por su causa es porque esa persona lo permite, muy posiblemente porque en nombre de la entrega y el amor, le ha dado a usted un poder que se basa en un patrón de dependencia”, señala el psicoterapeuta español.
Dos naranjas enteras
Desde la independencia se llega al cuarto nivel, que corresponde a la co-indepedencia, una relación basada en dos personas independiente unidas, “dos naranjas enteras” que desde su autonomía e individualidad deciden unirse en el amor.
En muchos casos, estas relaciones suelen iniciarse, con espacios físicos diferentes, como por ejemplo, casas distintas, una situación que se prolonga hasta que deciden vivir una relación de sumas mutuas, sin ningún tipo de resta.
Es un nivel para personas que siguen creciendo desde cada cual, sin apegos, y en consecuencia con una gran capacidad para interesarse, enriquecerse y aportarse mutuamente. En este escalón no se produce el tan frecuente temor a la pérdida del amor por causa del triunfo del otro, y el miedo a perder al ser amado lo reemplaza la confianza en la cooperación y el amor genuino.
La relación es gratuita, no salva a nadie de nada, ni resuelve ningún problema; ya no se siente aquello de “te quiero porque te necesito” sino “permanezco contigo o te elijo porque te amo”.
Según Doria, “es un error creer que la independencia equivale a desamor. Es un requisito que el amor consciente requiere para expresarse y florecer. En vez de inmadurez, miedo al abandono y manipulación, conlleva el compartir sin esperar nada a cambio, de forma generosa, porque uno así lo siente, decide y regala”.
Otro error es creer que hay un alma gemela: una única persona capaz de completar nuestra existencia, y que es una especie de mitad vital o media naranja, que se acepta mutilada. En verdad, cada ser humano es completo en sí mismo: una naranja entera, que puede decidir vivir en compañía de otras naranjas enteras.
El mito del alma gemela“
Cada uno de nosotros tiene necesidades de afecto, pertenencia, reconocimiento y autoestima, pero eso no tiene nada que ver con la llegada de un alma única en el Universo, con cuyo encuentro solucionemos todos nuestros problemas”, señala el experto.
Para Doria, el amor está muy lejos de ser un sentimiento que nos vincula a un ser cuya ausencia nos incapacita: “Se centra en el dar y nos torna libres, tal vez porque vive orientado al bienestar de la persona amada. Vive en una atmósfera de espiritualidad, abre el corazón y supone una bendición que nos inunda de gracia”.
Un quinto nivel de relación, aún más evolucionado, sería el de la inter-independencia: una red de relaciones independientes, que se encienden y activan cuando la atención se enfoca en cada una.
En la inter-independencia, nuestra familia es la familia humana, y el compromiso de la persona es con la calidad de cada relación, de afecto y cooperación, que es capaz de crear en cada instante, con personas que incluso no se conozcan entre sí.
“Una relación así, en la cual se puede integrar una pareja co-independiente, no es superficial ni promiscua, ni tiene por qué conllevar sexo, sino que la alcanzan las personas que cuando sienten el regocijo del amor, reconocen que lo que aman en realidad no es a una persona en particular, sino a todos los seres y al mismísimo universo del que formamos parte”, dice Doria.
Estas dos canciones no son precisamente de amor, aunque se puede decir que la primera es una canción de amor hacia su país (Bélgica). Pero como son preciosas y además son de dos genios merecen ser escuchadas.
Si bien los seres humanos tenemos un sexto sentido, en general, no somos videntes. Saber de antemano cómo es en verdad un hombre o una mujer que conocemos y que nos interesa; nos evitaría varios chascos.
Hay personas peligrosas. Aquellas que causan daño a la salud emocional, física, financiera, sexual o espiritual de su pareja. Y casi todos alguna vez tuvimos en nuestras vidas a alguien así. Obviamente que con acusar al otro de peligroso no nos eximimos de la responsabilidad que nos cabe por haberlo elegido, o por no poder huir rápidamente de al lado de ellos.
Las personas peligrosas vienen en todos los formatos y edades. Se inmiscuyen en nuestra vida, mostrándose –al menos en un principio-, increíblemente normales. Pero al final de la historia –sea cuando fuere ese final- encontramos a demasiadas mujeres y hombres que cuentan historias que comienzan así: “Yo no sabía que era de ese modo. No reconocí las señales a tiempo. Le creí.”…
Algunos seres humanos –sobre todo los hombres- crecieron aprendiendo estrategias de defensa física, pero poco y nada en lo que se refiere a la protección contra los ataques emocionales. Tener en claro que existen hombres y mujeres de los que es mejor huir no es lo mismo que aprender a reconocerlos antes de involucrarnos con ellos.
Entre los estereotipos de hombre peligroso –por ejemplo- esta el que los psicólogos llaman “depredador emocional”: es ese varón que tiene un sexto sentido acerca de las mujeres y sabe como actuar ante sus debilidades. Esto de llamarlo depredador “emocional” debe de ser porque “caza” a sus víctimas tomando como blanco su vulnerabilidad emocional. El puede percibir que una mujer fue recientemente abandonada, que se siente sola, o está necesitada emocional, económicamente o sexualmente. Es una especie de camaleón que puede convertirse en lo que sea que una mujer necesite que él sea.
Otra variedad de hombres controladores. Esos que te llaman a cada rato, te preguntan constantemente adónde vas y, en vez de opinar sobre un asunto que te afecta, te ordenan las soluciones.
Existen también los egocéntricos: aquellos que te alejan de tu círculo de amigos o familia, aislándote de todo el exterior. Los inseguros, esos que te dicen constantemente que sos mucho para él, que te preguntan cómo te llevabas sexualmente con tus ex o quieren saber qué te gusta de ellos con el sólo fin de reafirmarse. Al principio quizás te haga sentir amada, pero con el tiempo te puede desequilibrar.
Los inestables, otra variedad de hombres peligrosos, son aquellos que cambian repentinamente de opinión. Te dicen “mañana salimos”, pero a la tarde lo llamas, y te inventa cualquier excusa para escaparse. Produce todo el tiempo una gran sensación de inseguridad y angustia, porque una no sabe a que atenerse con ellos.
El seductor empedernido es un clásico. Claro que actualmente esta característica se da tanto en hombres como en mujeres, pero cuando es constante, exagerada y todo su círculo sabe que se comporta así, es muy peligroso. Obviamente él o ella son encantadores y saben cómo manejar al sexo opuesto, por lo que, te pueden enamorar con facilidad, y después dejarte para ir detrás de otra conquista. Sufrimiento seguro.
Otra variedad son los celosos. Condición unisex, por cierto. Quieren dominar tus acciones, tu mente, te obligan a vestirte de determinada forma o a no maquillarte, porque es provocativo. Por su condición y para cubrir su propia inseguridad hasta puede general maltrato físico y psicológico. Mejor escapar de ellos…
Hay mitómanos. Otra característica que se puede dar en ambos sexos. Hay que estar atentos porque suelen armarse su propia realidad en base a sus mentiras. Y hay personas manipuladoras: hombres y mujeres que quieren mantener el control de las cosas, de tus pasatiempos y hasta de tus conversaciones. Te hacen hacer lo que ellos quieren haciéndote creer que es lo que vos querés o lo que necesitas. Aunque muchas veces las parejas de este tipo no se den cuenta, manejan sus ideas y, por ende, la vida.
Entre la clase de mujeres de las que hay que huir, podríamos mencionar a la avasalladora: una dama sin límites, de esas que llegan a la casa de un hombre y le revisa sus cajones, el celular y la casilla de mails. Cuando comienza una relación en menos de un mes se instala en el departamento del hombre en cuestión, apoderándose del botiquín del baño y del placard. No tiene conciencia de los espacios personales y para ella, todo se debe compartir, sobre todo, lo del otro.
¿Y la materialista? Esa mujer que se rige por cuánto tienen las personas y las valora de acuerdo a eso. Es fría en sus sentimientos y sólo habla de ropa, moda, autos y fiestas. Es de esas mujeres que no saldría nunca con un hombre que no tenga un estatus medio alto o un apellido de elite. Prefiere al hombre con plata, aunque él la trate como basura.
Según la psicología, todos tenemos un sistema de alertas rojas que pueden actuar como un monitor interno personalizado. Una mezcla de intuición, un sistema de respuestas sensoriales y una voz interior de advertencia espiritual. Pero a veces nosotros ignoramos estas sensaciones o las interpretamos como enamoramiento o excitación.
Nuestras luces rojas espirituales provienen de la intuición, que nos envía una señal de alerta cuando sentimos que algo no está bien o cuando simplemente “sabemos” que esa no es la persona indicada para nosotros.
A/D
Saludos