Puedes comenzar revisando tu equipo a modo a prueba de fallos, tratar de optimizar tu equipo con las tareas básicas de rutina eliminación de programas innecesarios, temporales, defragmentar tu disco y revisar en busca de virus que es probable su existencia.
Además de hacer las pruebas básicas de rutina como verificar que el monitor este en buen estado, no tengas la interferencia magnética de nada a su alrededor, y además no dejes de lado revisar la tarjeta de video.
Si es Windows XP y lo anterior no condujo a nada revelador, procede a usar un punto de restauración.
Suerte. |