Creo que lo mejor es imponerte un plan de vida. En cuanto a la religión, no necesariamente debes esperar que la que hayas elegido te responda la verdad y que puedas confirmarla, sino que su verdad satisfaga tu forma de ser. Ahora bien, si lo que te acontece es que tienes un grado mayor de independencia y estás en condiciones de vivir con más realismo pero menos positivismo, te aclaro que de momento que esperas que de algún lado alguien te diga para qué vives, lo que en realidad deseas es un amo, alguien que ordene y te diga qué hacer con tu vida, como lo hacían o hacen todavía (según sea el caso) nuestros padres. Es como si buscases, literalmente, un padre eterno. En cuanto asumes eso, en cuanto te das cuenta, de inmediato pasas a un nivel en donde puedes decirte. "Es verdad, pero ahora que lo sé, puedo renunciar a la búsqueda de un amo y ser mi propio conductor" (las tres metamorfosis: el animal de carga, el león y el niño). |