Quistes mamarios


Contenido: ¿Qué son los quistes mamarios? ¿Los quistes producen cáncer? ¿Es necesario aspirar (drenar) los quistes? ¿Es necesario analizar el líquido del quiste en el laboratorio? ¿Qué sucede si el quiste se deja como está? Punción con aguja fina. Biopsia histológica con aguja gruesa. Biopsia quirúrgica abierta.

¿Qué son los quistes mamarios?

Los quistes son sacos llenos de líquido que crecen en el interior de las mamas. Estos sacos se forman cuando las glándulas mamarias normales aumentan de tamaño. Una mujer puede tener un solo quiste o muchos quistes a la vez. El tamaño de los quistes mamarios varía desde más pequeño que una arveja a más grande que una pelota de ping pong.

Los quistes mamarios son frecuentes, especialmente en las mujeres de 40 a 60 años. Si bien a veces es posible palpar los quistes de mayor tamaño, que se sienten como “bultos,” muchos quistes no pueden detectarse mediante un examen físico. A los quistes que no pueden palparse, puede detectárselos a través de una mamografía o una ecografía.

Cuando en una mamografía aparece un posible quiste, por lo general se realiza una ecografía mamaria. La ecografía muestra si el bulto es un quiste lleno de líquido o un bulto sólido. También muestra si el quiste es un “quiste simple” o un “quiste complejo.” La ecografía mamaria es la mejor forma de identificar y diagnosticar quistes mamarios porque la detección es exacta en el 95 al 100% de las veces.

¿Los quistes producen cáncer?

Casi todos los quistes mamarios identificados como “quistes simples” en la ecografía son benignos y nunca se tornan cancerosos. Se calcula que 1 de cada 1,000 quistes contiene un tumor (pero por lo general es benigno). En la mayoría de los casos, es posible identificar estos tumores a través de una ecografía. Las mujeres con quistes no corren un riesgo mayor de contraer cáncer; sin embargo, el riesgo puede ser ligeramente mayor si existen antecedentes familiares de cáncer de mama (madre, hermana o hija).
¿Es necesario aspirar (drenar) los quistes?

Cuando el médico detecta un bulto en la mama, puede usar una técnica sencilla y eficaz llamada aspiración con aguja para averiguar qué hay en el interior del bulto. Si el bulto es un quiste lleno de líquido, puede retirarse el líquido con la aguja, después de lo cual, por lo general, el bulto desaparece. Si no se encuentra líquido, quiere decir que el bulto no es un quiste. En ese caso, el material que se aspira se envía al laboratorio para su análisis.

Cuando se descubre un quiste en la ecografía, generalmente no se recomienda la aspiración, salvo que en la imagen ecográfica el quiste tenga aspecto atípico. La aspiración también puede realizarse si la paciente desea aliviar el malestar físico o emocional provocado por el quiste. Si la ecografía muestra que posiblemente el quiste contenga otro material que no sea líquido, el médico puede recomendar la aspiración del quiste. Al hacerlo, el médico se guía por una ecografía para asegurarse de que el quiste se drene completamente.

¿Es necesario analizar el líquido del quiste en el laboratorio?

El líquido que se encuentra en los quistes benignos normales generalmente es de color amarillo, verde o gris y no es necesario analizarlo en un laboratorio. Los estudios realizados con el líquido de los quistes mamarios de miles de mujeres demuestran que el análisis del líquido es importante únicamente cuando el color indica un sangrado anterior.

¿Qué sucede si el quiste se deja como está?

Los quistes mamarios a menudo cambian de tamaño. Los quistes mamarios pueden cambiar de aspecto o desaparecer completamente en las mamografías de un año a otro. Por eso recomendamos mamografías de diagnóstico en lugar de mamografías de detección para nuestras pacientes con “mamas quísticas” y bultos cambiantes. Las mamografías de diagnóstico le permiten al médico realizar una ecografía en la misma consulta que la mamografía para asegurarse de que los cambios realmente se deben a quistes y no a bultos sólidos.

Punción con aguja fina

La punción con aguja fina es un procedimiento barato, fácil de realizar, prácticamente indoloro y que puede ser realizado en cualquier oficina de consulta sin la necesidad de anestesia local. Cuando se obtiene un líquido amarillo, café o verdoso, sin masa residual y no se reproduce inmediatamente, se trata con seguridad de un quiste simple que sólo requerirá de un control en una o dos semanas para evaluar si recidiva. No es necesario enviar el líquido a estudio citológico, dada la muy baja probabilidad de cáncer en estos casos. Si el quiste recidiva, éste se deberá volver a puncionar, lo que es más frecuente en quistes grandes en que se obtienen más de 20 cc de líquido, en el que las punciones repetidas finalmente lo hacen desaparecer. Si al puncionar un quiste el contenido es hemático y/o queda masa residual post punción, deberá enviarse la muestra para estudio citológico y muy probablemente deberá realizarse biopsia por la posibilidad de un papiloma o carcinoma papilar intraquístico.

Si el nódulo puncionado es de tipo sólido, se puede enviar el material que se obtiene a citología, para lo cual se extiende el material sobre un portaobjeto y se fija con un aerosol citofijador. La citología es operador dependiente, y la adecuada interpretación dependerá de un citólogo entrenado. Los resultados falsos positivos para cáncer son menores de 1% y los falsos negativos alrededor de un 15%.

Biopsia histológica con aguja gruesa

La biopsia histológica con aguja gruesa es una alternativa a la biopsia quirúrgica abierta. Este procedimiento permite obtener cilindros de tejido, con lo cual es posible distinguir entre un carcinoma in situ y un carcinoma infiltrante. Además es posible obtener muestra suficiente para receptores estrogénicos y marcadores tumorales. La aguja permite tomar muestra de tumores palpables, como también de tumores no palpables guiados por ecotomografía o por estereotaxia. La biopsia estereotáxica que utiliza este mismo tipo de aguja, se realiza con un mamógrafo digital que permite localizar la lesión en las tres dimensiones, con una gran precisión. Esta técnica está especialmente indicada en cierto tipo de microcalcificaciones y de tumores no palpables, pero su rol aún no está bien definido, dado que es una técnica nueva, disponible en pocos centros y de un costo elevado.

Biopsia quirúrgica abierta

La biopsia quirúrgica abierta constituye la etapa la etapa final del estudio de muchos nódulos mamarios especialmente los de tipo sólido. Permite la confirmación histológica y soluciona en forma definitiva la sospecha diagnóstica de un determinado nódulo. Si las características clínicas e imagenológicas plantean una alta probabilidad de tratarse de un nódulo benigno, es posible realizar una tumorectomía con un mínimo de tejido sano alrededor. Si por el contrario, hay alguna sospecha de que el nódulo pueda ser maligno, se debe realizar una mastectomía parcial, con un margen de tejido sano mayor de un centímetro, lo que es preferible corroborar con una biopsia rápida por congelación, para proceder al tratamiento definitivo del cáncer. Los nódulos no palpables deben marcarse con una guía de alambre, que se introduce a través de una aguja dejando una punta del alambre que contiene un gancho, lo más cercano al nódulo, guiado por ecotomografía, mamografía o estereotaxia.

Fuentes: cpmc.org/ escuela.med.puc.cl