Explotación colonial y la economía de la metrópoli

A mediados del siglo XVI, el hallazgo de ricos yacimientos de plata en México y en Perú, ocasionó en la economía peninsular, la entrada de grandes cantidades de oro y plata, y fue cuando la producción minera americana cobró verdadera importancia. La aglomeración de metales preciosos en el país implicó un correlativo aumento de la demanda de bienes en el mercado nacional. Esto trajo como consecuencia un alza general de precios.

La inflación permitió a los comerciantes obtener cada vez más elevadas ganancias, pero al mismo tiempo, extremó la miseria de los grupos de más bajos ingresos.

La inflación provocó que se elevaran los costos de las materias primas y la mano de obra, lo que propició el encarecimiento de los productos elaborados en el interior del país; y llegó un momento en que no pudieron competir con productos similares de fabricación extranjera. Poco a poco, las manufacturas importadas sustituyeron a los productos nacionales.

Decadencia del imperio español

Decadencia española, algunos de ellos son los siguientes:

ASPECTO

HECHO

Social descenso de la población española: por mortalidad (epidemicas y hambrunas); por las guerras; por emigración a territorios españoles (fundamentalmente América); y por la expulsión de los moriscos
Económicos Declive en el siglo XVII, agudizado por el descenso demográfico y por la ocupación de mucho hombre en actividades no ecónomicas (como la milicia o la iglesia.)

La doctrina económicas

La crisis económica y el crecimiento desbordado del gasto público condujo a los monarcas españoles a tomar diversas medidas, tanto en america como en españa de resultados adversos.

Un ejemplo de lo anterior fue la venta de oficios o cargos de administración . Esta situación provocó tanto en la metrópoli como en las colonias, el surgimiento de la corrupción en algunos grupos. Surgieron las llamadas composiciones, que consistieron en un pago que legalizaba la posesión de las tierras que los colonos europeos habían ocupado en América al margen de la ley, sin que precediese una merced real.

En medio de esta crisis económica, los territorios heredados del enorme imperio de Felipe II se fueron reduciendo. Las múltiples guerras entre las potencias y los levantamientos contra el poder español (la separación definitiva de Portugal, las revueltas de Cataluña y Vizcaya, y los brotes rebeldes de Andalucía) amenazaron la unidad nacional española.

Contrariamente, en el terreno cultural es indiscutible que la primera parte del siglo XVII cae dentro de los llamados “siglos de oro” españoles: encontramos a creadores como Cervantes, Quevedo, Góngora o Velázquez.